Juego sucio (Infernal affairs)
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Después de haber visto Juego sucio (infernal affairs), la verdad es que la oscarizada Infiltrados ha perdido muchos, muchos puntos. Y es que a todos aquellos que, como a mí, les sorprendió gratamente la última película de Scorsese, creo que no podemos dejar de sentirnos algo engañados, ya que apenas sí logra encontrar uno las diferencias entre la versión original honkonesa y el remake norteamericano. Bueno, sí, hay diferencias. Por algo la primera dura apenas 90 minutos, mientras que la segunda se alarga hasta las dos horas y media; quizá haya una mayor profundización en los caracteres, un mayor desarrollo (sobretodo si hablamos de relaciones sentimentales) y seguramente Jack Nicholson sea bastante mejor actor que Eric Tsang (más aún si a éste último lo doblan con la voz de Petter Griffin XXXD), pero no podemos dejar de sorprendernos (creo para mal) si comparamos la una con la otra, pues las escenas se suceden y se suceden, calcadas, idénticas, tanto en temática como en localizaciones e incluso en planos. Por eso, os propongo que olvidéis Infiltrados, que evitéis odiosas comparaciones, y que os limitéis a disfrutar de esta gran joya del cine de acción honkonés, que tanto me recuerda a películas como Hard Boiled o Una bala en la cabeza, cuando John Woo todavía no había caído en las fatales redes del mercado norteamericano.
Juego sucio (que va ya por la tercera entrega) nos narra la historia de dos jóvenes honkoneses: uno de ellos ha sido infiltrado por el departamento de policía en las tríadas, mientras que el otro es infiltrado por éstas en la policía como informante. A partir de ahí, se inicia una suerte de caza, un juego del gato y el ratón en cada bando por desenmascarar a su propo infiltrado.
La película es un trepidante thriller policíaco con todas sus letras, con acción a raudales muy bien dirigida y coreografiada en sus puntuales secuencias de acción. ¿Puntuales? Sí, porque su tensión gira en torno a las diferentes intrigas por desenmascarar a su propio topo. Destacar en especial la actuación de Tony Leung (2046, Hero, Hard boiled, In the mood for love, El tren de Zhou Yu, Chungking express), que sólo con su particular rostro eclipsa la pantalla lo pongan en el papel que lo pongan, como viene demostrando desde hace ya bastante tiempo. Ausente de escenas románticas ni otros rellenos habituales para alargar el metraje, nos encontramos atrapados en la acción, sin tregua alguna, hasta el final.
Me reitero en que se podría hablar de las comparaciones entre la versión original honkonesa y el remake americano, pero creo que no vale la pena, sobretodo en beneficio del segundo, pues si exceptuamos una banda sonora bastante casposa en las puntuales secuencias románticas/trágicas, creo que Juego sucio supera en líneas generales al remake de Scorsese. Personalmente, pienso que Tony Leung se come a DiCaprio con diferencia, si bien, como ya he dicho anteriormente, Jack Nicholson es Jack Nicholson, por mucho que algunos se empeñen en decir que sobreactúa. En ambos casos el reparto es más que correcto, aunque los actores secundarios de Juego sucio me resultan más humanos que los de Infiltrados.
Pero, bueno, para gustos los colores, ¿no?
Resumiendo, un peliculón. Le doy un 8'5 sobre 10.
1 comentarios:
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Hoombre es que a quien se le ocurre ver una peli doblada ;) hay que verla con subtitulos, sino se pierde mucho... mas con una peli en un idioma tan hermoso, tan expresivo... la voz original de Sam es algo ronca, es muy bueno Eric, en seri me parecio de lo mejor de la peli junto con Yan y el inspector.
Muy buena la critica!
Un saludo.
KaNawogirusa
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